EL NUEVO GOBIERNO: UNA APUESTA POR LA REACTIVACI0N ECONÓMICA
El Gobierno ve en los
planes de empleo la única salida |
La entrega masiva de planes de
empleo transitorio sería la mecha adecuada para que explote de
una vez la reactivación económica. Esa es la teoría que maneja
el gobierno de Adolfo Rodríguez Saá, que desde el martes está
abocado a destinar recursos para un mercado laboral en la
quiebra, por culpa de sus altísimos niveles de desempleo y de
subocupación. En la Argentina de hoy, más de cinco millones de
personas están jaqueadas por problemas laborales.
El nuevo oficialismo —como dijera el Presidente— se ha propuesto
la creación de un millón de nuevos puestos de trabajo, que por
lo menos en una primera etapa van a tener la forma de subsidios,
más allá del anuncio de un plan nacional de forestación, como el
primero de una larga lista de emprendimientos todavía en el
aire.
Tanto los 100 mil planes que entregó ayer, como los 900 mil
pendientes, tendrán una forma de financiamiento definida: la
tercera moneda, que está en los planes del Gobierno emitir
cuanto antes.
Hasta el último día de la gestión De la Rúa, la Nación entregaba
90 mil planes de empleo y unos 250 mil el conjunto de las
provincias. El mantenimiento de todos estos programas requería
unos 700 millones de pesos, de los cuales 100 son aportados por
créditos del Banco Mundial, que ya tendría casi resuelto
mantener esa ayuda para 2002. La decisión final, de todos modos,
la tomará en enero.
El peronismo gobernante ha proclamado que a su plan de
devolverle liquidez a una plaza económica virtualmente seca de
cualquier moneda, debe sumarse el objetivo de producir un cambio
cultural, partiendo de la premisa de que los subsidios de empleo
ya no funcionen como simples herramientas de asistencialismo.
Así se explica la intención orientada a que presten algún tipo
de función quienes reciben un determinado plan de trabajo.
Incluidos los ex Trabajar, los planes de empleo que venían
entregándose hasta ahora —con las características propias de
cada región— van de los 120 a 160 pesos. Los subsidios que
recibieron entre el lunes y ayer la Ciudad y las provincias de
Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Catamarca, entre otros
distritos, supondrán el equivalente a unos 200 pesos.
"Es un monto apropiado si se tiene en cuenta que el salario
mínimo pasará a ser de 450 pesos", opinó Enrique Martínez,
especialista en el tema y secretario de PyMEs durante la era De
la Rúa, pero con disposición para llegar a un entendimiento con
las nuevas autoridades. Una cuestión que podría develarse hoy,
cuando el ex ministro de Trabajo, José Gabriel Dumón, entregue
formalmente el Ministerio de Trabajo a Oraldo Britos.
Otros que también andan a la búsqueda de mayores precisiones
sobre la política nacional de empleo que se va a instrumentar
son los sindicalistas de la CGT, que hoy a las 16 recibirán a
Rodríguez Saá, en la sede de esa central. Después de que lo
reciban Rodolfo Daer y Hugo Moyano, en la puerta de Azopardo
802, está previsto que el Presidente les hable a los secretarios
generales del sindicalismo peronista.
"El tema de fondo pasa por la creación de empleo productivo",
decía anoche uno de los "gordos" de la CGT.
En la media hora que les concedió Rodríguez Saá a Daer, Moyano y
Luis Barrionuevo, el domingo en la Rosada, la conversación fue
demasiado desordenada cómo para que esos dirigentes se fueran
con una idea clara sobre lo qué viene en materia laboral; más
allá de la aprobación cegetista por la convocatoria al Consejo
del Salario Mínimo, a lo que el gobierno anterior se negó en
forma sistemática. Hace años que ese valor está anclado en 200
pesos.
En ese contacto, un Rodríguez Saá verborrágico y algo disperso,
le pidió a los sindicalistas que lo ayuden a "producir un gran
cambio" en el menor tiempo posible.
"Tengo toda la polenta, voy a trabajar 22 horas por día",
adelantó el de San Luis, antes de prometer una cruzada en pos de
la reactivación económica. "Los argentinos tenemos que volver a
consumir productos nacionales", recitaron los de la CGT, ante la
mirada aprobatoria de Britos.
Los gremios anticipan hoy otras preguntas para el invitado de
honor. Entre otras cuestiones, querrán saber si efectivamente
habrá libre disponibilidad de salarios y jubilaciones a partir
de enero y si es cierto que el Gobierno piensa "incautar un 5
por ciento" de los depósitos bancarios.
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RICARDO
RIOS /
www.clarin.com.ar
(Argentina), Miércoles 26
de diciembre de 2001 |
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