LA MARCHA DE LA
ECONOMÍA: ESTUDIO DE LA UBA PARA LOS ÚLTIMOS CINCO AÑOS
Capital y GBA: el 75% de la gente gana menos |
Los sueldos cayeron en promedio entre el 3,6 y el 20,6% · La situación alcanza a empleados y obreros · También a los patrones · Sólo se salvan los jubilados porque sus ingresos son fijos
El 75% de la población de la Capital y el Gran Buenos Aires, que trabaja o recibe algún ingreso, está ganando hasta un 44% menos que en 1995.
Los que más perdieron -por encima de una quinta parte de sus ingresos- fueron el 20% de los obreros y empleados de menores salarios, el 40% de los que trabajan por cuenta propia y el 40% de los pequeños comerciantes o industriales.
Los que lograron igualar o mejorar sus ingresos fueron el 20% de los empleados que más ganan y los jubilados. Los primeros son el personal jerárquico de las empresas que mejoraron, en promedio, un 1,4% sus ingresos.
Sorpresivamente, aunque sus haberes son magros, ya que en promedio están en los 377 pesos, los jubilados lograron aumentar el poder adquisitivo. Y esto se debe a que como las jubilaciones o pensiones están congeladas desde 1992 en adelante y no se modifican por lo que sucede en el mercado de trabajo, los jubilados mantuvieron sus haberes en los mismos valores.
Así, si en la década de los 80 los precios subían por el ascensor y los ingresos de la gente por la escalera, desde 1994 vienen pasando algo parecido, pero al revés: ahora los sueldos o lo que gana un cuentapropista o un pequeño comerciante o industrial descienden por el ascensor y los precios por la escalera.
Esta carrera desigual explica que el consumo siga achatado y que la gente tenga cautela a la hora de tomar un crédito porque no sabe cómo serán en el futuro sus ingresos.
Según los datos oficiales, en la Capital y el Gran Buenos Aires hay 3,5 millones de hogares donde viven 12 millones de personas. La población que recibe algún ingreso por su trabajo personal o por cobrar algún beneficio, como jubilación, pensión o seguro de desempleo, suma 5,8 millones. El resto son desocupados, niños o personas inactivas sin ingresos.
Desde comienzos de 1998, los precios al consumidor cayeron el 2,2% con lo que retrocedieron a los niveles de 1995. Pero en alimentos y bebidas, los precios bajaron casi el 6%, y en indumentaria la baja orilló el 9% reflejando claramente el menor consumo de la población. Hoy los precios de los alimentos incluso son inferiores a los que regían en 1993.
¿Y qué pasó con los ingresos de la gente? Se desplomó varias veces más. Sobre la base de las cifras del INDEC, un estudio del Instituto Gino Germani de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) determinó que entre 1995 y 1999:
· El sueldo promedio de los obreros o empleados descendió el 3,6%. Sólo mejoraron su situación el 20% de los que tienen mayores ingresos, fundamentalmente personal directivo o jerárquico. El 80% restante tuvo caídas del 1,7 al 20,3%. Los que más perdieron fueron los que menos ganan. Esta reducción se hizo en forma directa mediante la baja nominal de sueldos o por medio la sustitución de trabajadores de mayores sueldos por nuevos con salarios más bajos.
· Cuentapropistas: fue el sector más castigado. Ganan en promedio un 20,6% menos. Con la recesión, esta actividad -que para un amplio sector fue de "refugio", como la venta callejera- ante la falta de otras oportunidades laborales se achicó. En los últimos años, ante la inestabilidad de esta fuente de trabajo, un amplio sector de cuentapropistas comenzó a buscar empleo en relación de dependencia, presionando hacia una mayor baja de los salarios.
· Patrones: son los dueños de pequeñas empresas y otros emprendimientos comerciales. En promedio ganan un 6,5% menos que hace seis años. Pero entre los más chicos, como los pequeños comercios o taxis, el desplome alcanza al 44%. Entre los patrones más ricos, la pérdida de ingresos es del 3,2%. Pero el estudio aclara que como en la encuesta del INDEC hay baja participación de los hogares de muy altos ingresos, "se puede presuponer que las ganancias de patrones de muy altos ingresos no se encuentran representadas".
· Jubilados: tienen una mejora del 12,2%. Esto se explicaría porque los nuevos jubilados tienen haberes más altos que los que por razones naturales son dados de baja. También por los reajustes de haberes determinados por la Justicia. Y porque, como señala el estudio, los ingresos de los jubilados "aparecen como más estables debido a su independencia de los avatares del mercado de trabajo".
La conclusión de la investigación es que el grueso de los hogares gana menos con independencia del origen de sus ingresos (sueldo, ganancia como patrón o ingreso como cuentapropista). Y que "la crisis de 1994 fue un punto de inflexión y de no retorno", porque la caída de los ingresos de la gente no se recuperó cuando la economía volvió a crecer en 1996/97. Y esos mismos ingresos volvieron a sufrir con la recesión que se instaló entre nosotros desde mediados de 1998.
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El
Clarín Digital, (Argentina) |
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