| El mercado paceño de trabajo recibe 20 mil personas al año |
Encontrar un empleo se hace más difícil día que pasa en La Paz y El Alto. La fuerza laboral crece un tercio más rápido que la población. Ahora, la mujer no sólo se dedica a cuidar el hogar y los hijos, también trabaja. Una encuesta del Cedla revela que el 50 por ciento de la fuerza de trabajo está conformado por mujeres. Agrega que El Alto registra un explosivo crecimiento poblacional.
La modesta expansión de la economía departamental con su tendencia decreciente no puede absorber el ingreso de 20.000 nuevas personas que anualmente se incorpora al mercado laboral de la región.
El ritmo de crecimiento de la población regional en los últimos años contrasta con la pérdida de dinamismo de la economía paceña. Con una tendencia fluctuante, el Producto Interno Bruto (PIB) departamental creció en 2,5% en 1995 y se redujo progresivamente hasta 0,74% en 1997.
Es probable que los efectos de la crisis se hubieran traducido en un ritmo de crecimiento económico todavía más bajo hacia el 2000, ocasionando una drástica reducción del ingreso per cápita de la población agravando la caída que ya en 1997 era de -2,2%.
El mercado laboral
Generalmente, el ritmo de crecimiento de la fuerza laboral o de la población económicamente activa tiende a ser más alto cuando el crecimiento del PIB per cápita es bajo o negativo.
Es decir, que al aumentar la pobreza y más aún cuando no existe una adecuada distribución de los ingresos, la presión sobre el mercado laboral se torna más intensa.
Más gente sin empleo
Y esto es lo que ocurrió en la ciudad de La Paz entre 1995 y 2000. En ese período, la fuerza laboral aumentó en 5,5% cada año, un tercio por encima del crecimiento de la población total.
La magnitud de esta expansión significa que 20.000 nuevas personas cada año buscan activamente una ocupación, muchas de ellas en un juego interminable de entradas y salidas de la actividad laboral.
Esta rápida expansión ha supuesto un fuerte aumento en la tasa de participación global de la población en el mercado de trabajo, ya que entre 1995 y 2000 sube de 53,7% a 55,4% entre las personas mayores de 10 años.
Desde 1995, en la ciudad de La Paz, la población activa era mayor que la población inactiva. Asimismo, como ocurre en otros contextos latinoamericanos y otras ciudades del país, el aumento se ha registrado principalmente entre las mujeres cuya tasa de participación se eleva desde el 46% al 52%.
Los varones
En un sentido inverso, las estimaciones de la ECEDLA expresan una reducción de la tasa de participación masculina de 62,5% a 59,1%, que parece responder al tránsito hacia la inactividad de una fracción de la fuerza laboral masculina comprendida entre los 10 y 14 años y los 20 y 24 años, un comportamiento bastante común en estos grupos de edad luego de períodos infructuosos de búsqueda de trabajo.
Adicionalmente, la mayor propensión de los jóvenes varones hacia el empleo asalariado dificulta su incorporación al mercado laboral.
Es precisamente en fases de mayor reducción de oportunidades de trabajo, como la que se vive ahora, cuando suelen optar por permanecer en el sistema educativo.
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La Razón (Bolivia), Domingo 5 de noviembre de 2000 |
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