Chile
DANIEL PLATOVSKY SOBRE REFORMAS LABORALES:
"La mesa de diálogo fue una pérdida de tiempo"

El Gobierno fue explícito en que el proyecto de ley dejaba afuera la negociación colectiva y ahora la agenda está abierta, dice.

La incorporación de los temas de negociación colectiva y reemplazo en caso de huelga, en la agenda de discusión del proyecto de ley de reformas laborales que se tramita en el Congreso, no hace sino constatar que la mesa de diálogo entre empresarios, trabajadores y Gobierno para discutir previamente el tema, fue sólo una pérdida de tiempo, sostiene el presidente del Comité Laboral de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Daniel Platovsky.

En esa mesa tripartita el Gobierno fue bastante explícito en que esos temas quedaban fuera del proyecto de ley pero, dice el dirigente, al plantearse hoy un debate abierto que introduce ambos temas, ello induce a pensar que a través de indicaciones el Ejecutivo va a ir introduciendo modificaciones de acuerdo a lo que la mayoría de los parlamentarios le está pidiendo.

Y eso es lo que interpreta como resultado de la reunión "Santiago 1" entre personeros de la Concertación y el Presidente Lagos.

La experiencia que se puede sacar, señala Platovky, es que quien va a definir finalmente cómo se legisla en esta materia será el Congreso, cosa que deberían haber asumido desde el principio ya que, sin la participación de los legisladores en el debate, la mesa quedó coja.

Está claro que el Congreso es el que legisla pero, insiste el representante gremial, en el diálogo con el Gobierno este había sido bastante claro en dejar afuera estos dos temas sobre los cuales nunca hubo consenso.

Ahora todos los temas entran y una simple mayoría puede definir el camino que se va a tomar, lo cual considera grave porque en materias como la negociación colectiva y el reemplazo en huelga, en su opinión no puede ser una mayoría circunstancial la que defina la relación laboral y la productividad del país en los próximos años.

"Es muy distinto una reforma laboral con el 50% más 1 de la votación que una aprobada por el 75% del Senado. Esta última tiene un peso en el tiempo mucho más importante, mientras que la primera puede volverse a cambiar el día de mañana y no genera la estabilidad que se pretende", expresa.

Su impresión es que al politizarse el debate - tal como se ha visto en la forma en que se ha legislado en los últimos meses en distintas materias que afectan a ciertos grupos- , de alguna manera los políticos sienten las presiones ejercidas por protestas en la calle, marchas, paros, monedas lanzadas en el hemiciclo del Congreso. Los empresarios no andan haciendo esas cosas.

"Cuando se pierde la confianza, los empresarios dejan de invertir. No es una protesta política, ni con grandes carteles o ruidos, pero afecta al país en forma mucho más profunda y permanente", puntualiza.

Por las declaraciones de las propias autoridades de Gobierno, Platovsky piensa que la idea de incorporar la negociación colectiva interempresa, es producto de un cambio de política o de visión en un sector del Gobierno y un cambio o imposición de posturas dentro de la Concertación en el sector parlamentario.

Con todo, desde la propia Concertación se han escuchado voces disidentes de parlamentarios que no están por legislar en los dos temas controversiales. Pero según Platovsky, "política es política" y las declaraciones cambian de un día para otro. No obstante le merece bastante interés la opinión de un parlamentario oficialista en términos de que se estipule un quórum más alto para legislar sobre ambas materias.

La exigencia de un quórum más alto, a su juicio podría ser una buena solución para zanjar el problema porque considera que a estas alturas el debate es inevitable e incluso es mejor enfrentar el tema y tratar de que la legislación sea un resultado para el largo plazo.

Normas del proyecto


En cuanto a las normas contenidas en el proyecto de ley, Platovsky reconoce que algunas podrían ser positivas, pero en el caso de la flexibilidad laboral, por ejemplo, la excesiva reglamentación propuesta o las fuertes atribuciones que se entregan a la Dirección del Trabajo terminan por rigidizar la norma.

Al reglamentar el contrato de trabajo de jornada parcial, el proyecto establece que éste no puede exceder de 30 horas semanales, en el cual se podrá pactar hasta 6 horas extraordinarias a la semana, con un máximo de 2 por día y cuya jornada de trabajo debe ser continua y no puede exceder de 10 horas diarias.

Establecer una jornada parcial continua, en su opinión es una inflexibilidad que se le da al sistema porque, en el caso del comercio, en épocas peak como pascua, día de la madre y otros, se puede dar trabajo a estudiantes y a ellos no les favorece el horario continuado, mientras que para la empresa, el costo de una jornada parcial continua es más alto.

De otro lado, considera que no debe forzarse a una persona a sindicalizarse para poder negociar la flexibilidad horaria, pues ello va en contra de un principio constitucional, como es el derecho de asociarse o no. Eso sí, está de acuerdo en que la flexibilidad horaria tiene que ser un acuerdo entre empleadores y trabajadores, con una votación democrática entre los trabajadores sindicalizados o no.

El proyecto propone que no se puedan contratar trabajadores a jornada parcial cuando los trabajadores de la empresa estén en proceso de negociación colectiva o se hubiere declarado la huelga. En su opinión, esto es una manera encubierta de impedir la contratación de personal durante la huelga, pues hoy en día no existe ese tipo de restricciones para el reemplazo en huelga.

Por otro lado, la iniciativa legal deja al inspector del trabajo ciertas interpretaciones sobre la relación laboral con lo cual pasa a ser la prueba ante el juez, convirtiéndose prácticamente en juez y parte, señala el dirigente.

El Mercurio (Chile), Sábado 16 de diciembre de 2000

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