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Se celebra el Día Internacional de las Personas con Discapacidad.
Luis Alberto Calvo tiene 29 años. Nació con una malformación en los brazos y las manos. A los 20 años, y después de terminar su bachillerato, viajó de Caparrapí (Cundinamarca), su pueblo natal, a Bogotá a buscar trabajo.
Fue mensajero, trabajó en oficios varios y de portero, pero renunció porque no le pagaban. "Me mantuve con lo de las propinas", dice. Después, le aconsejaron que vendiera chance. Le iba muy bien hasta cuando se dio cuenta de que su patrón se quedaba con la mitad de lo que él hacía. Una noche lo atracaron y se llevaron todo.
Dibuja muy bien, es técnico de sistemas, diseña páginas por computador y estudió telemercadeo. Ahora está sin trabajo.
Es la historia de uno de los desempleados del país. Por eso, "Colombia debe invertir en capacitar a los empresarios para que vinculen personas con discapacidad en sus empresas. Si no, se pierde fuerza laboral y productiva", dice Alfredo Sánchez, presidente de la Fundación Pro Rehabilitación del Minusválido.
Además, a partir de la Ley 361 de 1997, los empleadores que contraten personas con limitación son preferidos en los procesos de licitación, adjudicación y celebración de contratos y tienen prelación en el otorgamiento de créditos, entre otras garantías.
En Clorox de Colombia, compañía de productos de aseo, por ejemplo, desde septiembre contrataron diez nuevos impulsadores para sus productos Bon Bril. Son personas con discapacidad que fueron asesoradas técnica y psicológicamente por la Fundación Pro Cirugía Reconstructiva (Cirec).
"Para ellos es vital incorporarse laboralmente, tanto por su recuperación emocional como por sus necesidades económicas", afirma Jeanette Perry, directora del Cirec.
"Son personas muy dedicadas y aprovechan la oportunidad que se les brinda. Ponen amor e interés, tanto que ya los han llamado de otras compañías", dice Víctor Cozzarelli, gerente de categoría de Clorox.
Así mismo, el Instituto Tecnológico de Electrónica y Telecomunicaciones (Itec) diseñó un proyecto para que las personas con discapacidad manejen los call centers de Telecom desde sus casas.
"El desarrollo de la tecnología permite el trabajo a distancia para que las personas que tienen dificultad de movilidad puedan laborar. Eso les da autoestima y los pone en igualdad de condiciones con los demás", explica Paulo Orozco, director del Itec.
El objetivo es "vincular gente con discapacidad porque puede hacer las cosas y sabe hacer su trabajo, no porque tiene limitaciones", dice Sánchez.
Todas estas oportunidades deben estar encaminadas a hacer un llamado de atención para fomentar un cambio de actitud en las personas con discapacidad.
"Nosotros como discapacitados debemos asumir el compromiso histórico que poseemos y tomar conciencia de nuestras capacidades más que de nuestras limitaciones. No podemos quedarnos a la espera de que el mundo esté listo para recibirnos, tenemos que hacerle saber al mundo que estamos aquí y que tenemos mucho para dar y mucho por hacer", dice Diana Patiño, quien tiene una discapacidad desde hace diez años.
La otra cara
Alejandra León, directora técnica de la Federación Nacional de Sordos de Colombia (Fenascol), tiene ciertos reparos acerca de la promoción laboral para discapacitados.
"No hay medidas efectivas. Son experiencias piloto del sector privado. El problema para la inserción laboral de estas personas es de la educación de la gente. Cuando comenzaron los programas de educación especial, comenzaron mal. Después del estudio, mandan a los muchachos sordos para los talleres a hacer escobas, soldadura y carpintería, así no quieran", concluye ella.
"Si yo hubiera hecho lo que me dijeron cuando era muchacho, -dice Henry Mejía, director de Fenascol-, esta Federación no existiría y yo tal vez estaría convertido en un muy buen panadero, nada más".
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