Colombia
Se graduó la primera promoción de Jóvenes en Acción - Comfama


El proyecto continuará su labor educativa con 1.500 jóvenes. Estos comenzarán sus estudios en septiembre próximo. A ellos se sumarán, a principios del año entrante, otros 2.500 muchachos.

“Hay que dejar en manos de los jóvenes la regla que debe trazar el destino de este país”, dijo la directora de Comfama, María Inés de Restrepo, en la graduación de 407 muchachos.

Luz Enid Cano, una joven del barrio Manrique, comenzó su discurso de graduación.

“Nos llegó la hora de forjar solos nuestros caminos, pero no vamos a la deriva pues llevamos nuestras manos llenas del conocimiento que nos ha brindado el Plan Colombia y la Caja de Compensación Familiar (Comfama)”, dijo la joven.

Fue entonces cuando de los ojos de los cerca de mil asistentes al Teatro Pablo Tobón Uribe salieron lágrimas, pero eran lágrimas de emoción pues junto a Luz Enid 406 jóvenes más recibían su título de técnicos.

El programa Jóvenes en Acción del Plan Colombia, en convenio con Comfama, graduó ayer su primera promoción en Medellín.
Este programa, que comenzó en la ciudad en enero de este año, consistió en brindar capacitación a un grupo de muchachos, entre los 18 y 25 años, que estaban sin empleo y pertenecen a los estratos 1 y 2.

Ellos fueron capacitados en las diferentes sedes de Comfama en 19 técnicas entre las que se encuentran auxiliar de preescolar, mercadería, jardinería, digitador e informador cívico turístico, entre otras.

Pero la labor de la Comfama no se quedó solo en la capacitación a estos jóvenes. También les facilitó la practica laboral en reconocidas empresas del departamento, entre las que se encuentran Leonisa, la Nacional de Chocolates, Fabricato y el Hospital San Vicente de Paúl.

Y fue tanta la acogida de los jóvenes dentro de las empresas, como lo afirmó la directora del departamento de formación de Leonisa, Lady Shinkuski, que muchos de ellos se quedaron vinculados.

Es el caso de Diego Ospina, un joven de 19 años, de Envigado, quien no pudo asistir a su graduación como mercaderista pues en la actualidad está trabajando en Cartagena.

Diego realizó su practica con la Nacional de Chocolates como acomodador de los productos en las tiendas de barrio, y aunque no se vinculó con esta empresa fue contratado por Eduardoño para vender lanchas y motores fuera de borda.

“Estos jóvenes recibieron algo más que un cartón”, dijo la directora de Comfama, María Inés de Restrepo. Además de ser éste un aporte al mejoramiento de su proyecto de vida, la Caja de Compensación los afilió a su entidad.

Natalia Mesa J.
Especial para EL TIEMPO.
Medellín.
 

El Tiempo (Colombia), Jueves 22 de agosto de 2002

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