Colombia
El Atpa exige inversión


No es que el mercado americano esté de puertas abiertas y se pueda entrar a él. Para cumplir con la intensa demanda, los confeccionistas deberán aumentar su capacidad instalada

La región Andina perdió participación de las importaciones estadounidenses de confecciones y textiles el año pasado y ese espacio fue asumido por los chinos y demás exportadores asiáticos.

Por otro lado, las exportaciones del sector textil-confecciones colombiano se mantienen en los niveles de 1993 y se ha perdido el dinamismo propio de la industria sobre todo por la caída de la producción algodonera.

Por esa razón la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (Atpa) se presenta como la tabla de salvación de los empresarios del sector. Y lo es porque aumentará el comercio bilateral con Estados Unidos, generará empleo y fortalecerá la economía legítima, dijo Mariana Pacheco, directora (e) de la oficina Comercial de Colombia en Washington.

Pacheco anotó que, aunque ya se conoce como Atpa, en realidad la sigla del acuerdo comercial es Atpea. Esto debido a que habla sobre la erradicación de la droga en la región Andina, que fue lo que motivó el nacimiento del acuerdo unilateral con los Estados Unidos.

Si bien los beneficiarios del acuerdo comercial son Bolivia, Ecuador, Perú y Colombia, Pacheco está confiada en que sea este país el encargado de tomar ventajas en las exportaciones de confecciones hacia los Estados Unidos, por su historial en esta área y por el valor agregado de los productos colombianos.

Asimismo, alentó a los empresarios del cuero y del atún a que también aprovechen las gabelas arancelarias que desde hace 10 años les ha generado ventajas a productos como las escobas, las pelucas y los dientes.

Según datos de la Oficina Comercial de Colombia en Estados Unidos, el año pasado las exportaciones colombianas bajo el régimen Atpa ascendieron a los 717 millones de dólares, de las cuales 311 millones correspondieron a confecciones, y se espera que se puedan duplicar gracias a la inclusión de los nuevos sectores.

Cálculos conservadores

Por el lado de los confeccionistas, el ánimo es positivo pero conservador.

Con el Atpa, el incremento de las exportaciones sería de 200 millones de dólares en los próximos dos años, según cálculos de Felipe Lozano, gerente de Hilanderías Fontibón y presidente de la Cámara Textil de la Andi.

Otra de las proyecciones indica que por cada 100 millones de dólares exportados, el sector generará 22 mil nuevos empleos en todo el país.

Pero no todo es miel. Lozano aseguró que para llegar a cumplir la avalancha de compromisos que puede generar el Atpa, los empresarios deberán invertir capital en la ampliación de la capacidad de sus plantas, además de otras tareas.

“Para ello requerimos de dos cosas: la primera, recursos locales del sector financiero y, lo más difícil, inversión extranjera”, indicó Lozano.

Agregó que otros retos serán recuperar la cadena en su totalidad, aprender a hacer equipo, obrar con rectitud (no traer tela de Corea y hacerla pasar por colombiana) y no descuidar el mercado local.
Puntualizó que el mayor de los retos será restarle mercado a los confeccionistas asiáticos que cuentan con mano de obra barata, por lo que tienen suficiente capacidad de respuesta para atender a los clientes con mucha rapidez.
 

El Tiempo (Colombia), Jueves 22 de agosto de 2002

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