México
Se retracta CT ante Fox

Mantendrán la alianza histórica que había formado con los Gobiernos surgidos del PRI

Cd de México, México.-(01/Nov./2000).- A un mes del cambio de Gobierno, la dirigencia del Congreso del Trabajo, que agrupa a cerca de 10 millones obreros, se retractó y le anunció ayer al Presidente electo, Vicente Fox, que mantendrán la alianza histórica que había formado con los Gobiernos federales surgidos del Partido Revolucionario Institucional.

En una reunión privada, celebrada en el hotel en el que pernocta el guanajuatense, y en la que además estuvo presente el coordinador del área laboral del equipo de transición, Carlos Abascal Carranza, los líderes del llamado sindicalismo oficial manifestaron su propósito de mantener el diálogo y una relación institucional con el Gobierno federal a fin de sentar las bases que permitan mejorar las condiciones de vida de los trabajadores.

Esta postura contraviene a la que el presidente del CT, Leonardo Rodríguez Alcaine, manifestara luego de que se confirmara el triunfo de Fox en la contienda presidencial, señalando que la alianza histórica entre este organismo y el Presidente de la República terminaba con la llegada del panista, pues el compromiso era exclusivamente con los candidatos del PRI.

Nezahualcóyotl de la Vega, vocero de la Confederación de Trabajadores de México, sostuvo que esta redefinición del organismo cúpula del sindicalismo oficial parte del hecho de que Fox es el Presidente electo por el pueblo y por ello el sector obrero debe respetar esta decisión que está más allá de los partidos políticos.

"La alianza nació con (Venustiano) Carranza, era la alianza tradicional del movimiento obrero con los Gobiernos emanados de la Revolución Mexicana, entonces este (el de Fox) tiene todo, menos haber emanado de la Revolución, ya nadie se acuerda de la Revolución aquí; pero es el Gobierno electo, es el Presidente electo, son las autoridades que el pueblo de México escogió para sí.

"Por ello nosotros debemos tener una relación institucional de trabajo, de colaboración, de un trabajo constructivo en favor del País y en favor de los trabajadores, no vamos a ser una oposición negativa a ultranza. Aquí no es cosa de partidos políticos, aquí es cosa de instituciones debidamente acreditadas por el voto mayoritario del pueblo", indicó en entrevista posterior a la reunión.

La voluntad y la disposición

En el documento leído y entregado al Mandatario electo, y respaldado por la CTM y por la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos durante el encuentro, el CT se compromete, mediante un llamado a sus agremiados en todo el País, a mantener la paz laboral.

"Comprometemos nuestra voluntad y disposición para convocar a las bases obreras y al resto de las fuerzas sociales a mantener la unidad y consolidar la paz laboral de la nación, para construir juntos un renovado destino de prosperidad e impulsando el ascenso de la productividad con remuneraciones justas", indica el texto de cinco cuartillas firmado por los líderes de las 34 organizaciones agremiadas en él.

El CT, continúa el documento, quiere dejar claramente establecido que el sindicalismo que impulsa no abandona su raíz histórica, ni su papel social; que no abdica en la defensa de los derechos fundamentales de los trabajadores, ni en la lucha por lograr para ellos un justo y digno disfrute de los productos de su trabajo. Asimismo, reitera que sus principales instrumentos en esa lucha son el diálogo y el respeto al orden jurídico nacional.

"Más que alianza es establecer un plan institucional fundamentalmente para tener una relación constructiva con el Gobierno en beneficio de los trabajadores, por supuesto, para el empleo, para conseguir el mayor poder adquisitivo, para poder conseguir realmente un ingreso decoroso, productividad, capacitación, todas las banderas que hemos tenido toda la vida y que son inconclusas", concluyó De la Vega.

JORGE REYES / Reforma (México), Jueves 2 de noviembre de 2000

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