| Rebasa México expectativa de crecimiento |
El organismo prevé que la economía reducirá su ritmo de crecimiento para el año siguiente
Santiago, Chile.-(19/Dic./2000).- La economía mexicana crecerá este año 7 por ciento, rebasando tanto la meta oficial de crecimiento, que era del 4.5 por ciento, como las expectativas a inicios de año, fijadas en 3.5 por ciento, reportó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Este organismo dependiente de Naciones Unidas, prevé para 2001 una desaceleración del ritmo de crecimiento, en torno al 4.5 por ciento.
Las exportaciones elevaron su dinamismo impulsadas por la economía de los Estados Unidos y las ventas del petróleo, y crecieron las importaciones por el mayor vigor de la demanda interna, que no se vio afectada por la política monetaria restrictiva y la escasez de créditos bancarios.
El estudio de la Cepal sobre la economía mexicana señala que el consumo se expandió un 8 por ciento y la inversión fija un 11 por ciento debido a la recuperación del salario real y al aumento del empleo.
En tanto, la apreciación real del peso contribuyó al descenso de la inflación, que fue del 8.9 por ciento.
El alto precio del petróleo generó excedentes que incidieron en el dinamismo de la economía y facilitaron el cumplimiento de la meta del déficit fiscal, que fue del 1 por ciento respecto al Producto Interno Bruto (PIB).
Durante este año, la inversión extranjera directa continuó fluyendo hacia México, lo que contribuyó a la financiación del déficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos, que se situó en el 3 por ciento del PIB.
Pero, señala el reporte, el sistema bancario siguió deprimido y aún se resiente de la crisis vivida en 1994 y 1995.
La política económica buscó reducir el ritmo inflacionario y evitar el desequilibrio en el sector externo y se expresó en la rigidez monetaria y fiscal. Se reforzó el blindaje financiero gestionado en 1999, Y pasó de 23 mil 700 millones de dólares a 26 mil 440 millones de dólares.
La disciplina fiscal y la entrada de recursos por encima de lo esperado facilitaron el financiamiento del gasto público, que aumentó un 13.6 por ciento real en enero- septiembre y se concentró en educación, salud y seguridad social.
Los ingresos totales del sector público aumentaron un 15 por ciento, impulsados por los petroleros, que crecieron un 28 por ciento y representaron el 35 por ciento del total.
El peso se apreció en términos reales, debido a la abundante oferta de divisas por las ventas de petróleo y los altos flujos de inversión extranjera directa, que además contribuyeron al fortalecimiento de las reservas internacionales.
En el promedio del año el peso registró una apreciación real del 7 por ciento con respecto al año anterior, y del 15 por ciento en relación con 1998, lo que colocó su valor real en 2000 en un nivel similar al de antes de la crisis cambiaria de 1994.
La política monetaria fue progresivamente restrictiva, con el fin de contener presiones inflacionarias y evitar el sobrecalentamiento de la economía.
Esta postura motivó que las tasas activas reales siguieran siendo altas, lo que según el análisis de la Cepal no ayudó a la recuperación del crédito.
La deuda pública interna ascendió, debido fundamentalmente a los instrumentos emitidos a medio y largo plazo. Su monto total representó el 11 por ciento del producto.
Aunque la actividad económica se desaceleró conforme transcurrió el año, el PIB registró el mayor aumento en 19 años.
La recuperación del salario real, el aumento del empleo y la operación de mecanismos extrabancarios de crédito al consumo facilitaron un fuerte repunte del gasto privado.
El empleo formal superó los 15 millones de personas, lo que representó un 6 por ciento más que en 1999, y aunque la tasa de empleo abierto se acercó al 2 por ciento, la subocupación fue alta, en consonancia con una expansión de la economía informal del 29 por ciento.
El aumento de los precios al consumidor se situó en el 8.9 por ciento, por debajo de la meta oficial del 10 por ciento.
El balance preliminar de la Cepal señala que en la segunda parte del año hubo signos de que la tendencia decreciente de la inflación estaría encontrando límites, lo que pone en duda el cumplimiento de la meta de inflación del 6.5 por ciento, fijada para el próximo año.
La cuenta corriente de la balanza de pagos arrojó un déficit de casi 19 mil millones de dólares, 35 por ciento más que en 1999, año en el que Estados Unidos siguió siendo el principal socio comercial de México y cuando entró en operación el Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea. |
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Reforma (México),
Lunes 18 de diciembre de 2000 |
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