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El ministro de Planificación y Desarrollo, Felipe Pérez, asegura
que el índice de precios al consumidor terminará el año en 28%,
como resultado de una cruzada contra la inflación que promete
implementar contra los especuladores
El repunte de 2,2% que registró el índice de precios al
consumidor en octubre reafirmó a Venezuela en un no muy honroso
segundo lugar en América Latina en lo que respecta al
comportamiento de la inflación en lo que va de año.
De acuerdo con la información del Banco Central de Venezuela, el
IPC acumula un crecimiento de 27,8% en los primeros 10 meses del
año, y la variación entre octubre de 2001 y el mismo mes de este
año asciende a 29,9%, sólo por debajo de la inflación anualizada
de Argentina, donde se ubica en 38,5% en el mismo período. Por
el contrario, países como Ecuador, México, Brasil, Chile y
Colombia registran un indicador de precios de un solo dígito.
Incluso, el IPC anualizado de Venezuela cuadruplica el de
Colombia. Solamente Uruguay evidencia un incremento en el costo
de la vida semejante, al acumular una variación de 24,1% en los
últimos 12 meses. La brusca alza de los precios en el país se
debe principalmente al deslizamiento que ha tenido la tasa de
cambio entre el bolívar y el dólar en lo que va de año –más de
80%–, lo cual ha impulsado un fuerte encarecimiento de todos los
bienes y servicios provenientes del exterior (que se adquieren
en divisas). Según el BCV, los precios de los productos
importados –en buena parte la materia prima de las empresas– han
aumentado 66,9% entre enero y septiembre, lo que ha elevado el
índice de precios al mayor a 45,3% en los primeros 9 meses de
2002. Los expertos señalan que el efecto de esta alza sobre las
industrias y las compañías del país termina siendo trasladado al
consumidor. Y eso es lo que se ve en estos momentos. Por ello,
la firma estadounidense de análisis financiero Idea Global
calcula que la inflación culminará 2002 en 36. %Algunos voceros
oficiales proyectan que este indicador quedará al terminar
diciembre entre 31% y 32. % La respuesta oficial Pero cuando se
habla de las proyecciones inflacionarias para el año en curso,
no se puede dejar de lado los cálculos del ministro de
Planificación y Desarrollo, Felipe Pérez, quien se ha convertido
en una avezado pronosticador en materia económica (Verbigracia,
los anuncios en materia del tipo de cambio y sobre el mercado
bursátil). Ayer, el titular de Planificación introdujo un
escrito en el foro en Internet que promueve su despacho, en el
que asegura que la desaceleración de la inflación fue notable en
la segunda mitad de octubre, “lo cual augura una posible caída
en los precios durante noviembre”.
“Hay que hacer notar que el IPC en lo que va de año es de 27,8%,
lo cual podría, si no se hace nada al respecto, colocar la
inflación del año en 30%, por encima del 26% estipulado
originalmente por el BCV y nosotros (el Gobierno) para el año”,
agregó el funcionario.
Pero Pérez anunció ayer la necesidad de emprender una “cruzada
contra la inflación”. De este modo, “este indicador pudiera
disminuir a 28%, o incluso menos, si somos muy exitosos, lo cual
puede perfectamente ocurrir. El futuro no es lo que era antes.
El futuro es brillante y no negro, y depende de nosotros, a
quienes... ¡no nos para nadie!”.
El ministro recomienda
El ministro de Planificación, Felipe Pérez Martí recomienda a
los consumidores para bajar la inflación: Si un vendedor aumenta
su precio, no comprarle y regar la voz para que el resto de la
gente haga lo mismo.
Si un vendedor baja su precio, comprarle el doble y regar la voz
para que el resto de la gente haga lo mismo.
Si un vendedor mantiene sus precios, comprarle lo normal,
siempre y cuando no haya una alternativa mejor.
“Hay que notar que en este esquema gana todo el mundo, excepto
los especuladores, en particular los rosqueros, las mafias
acaparadoras y monopólicas de las cadenas de comercialización
que perjudican a los productores y a los consumidores finales”,
asegura el ministro. Esta es la estrategia gubernamental para
combatir la inflación.
¿Qué subió?
Los bienes que más se encarecieron en el último mes fueron los
artículos de primera necesidad para la población: los alimentos
y bebidas no alcohólicas, cuyo precio se elevó 4,6%.
Según explico el Banco Central de Venezuela, “las aceleraciones
de precios en este grupo estuvieron determinadas por los
importantes crecimientos que mostraron las carnes, frutas y
hortalizas. Cabe señalar que algunos rubros, tales como pan y
cereales, pescados, productos lácteos y aceites, si bien
reflejaron desaceleraciones, mantuvieron variaciones
significativas en su valor de venta”.
Según Felipe Pérez, ministro de Planificación y Desarrollo, “se
interpreta que estos rubros han mostrado un efecto retardado en
el crecimiento de los precios de sus insumos”. Además, comenta:
“Esto refuerza la apreciación de que en noviembre viene una
desaceleración muy importante de los precios”.
Asimismo, el grupo de los servicios de esparcimiento y cultura
evidenció un encarecimiento de 3,3% en octubre, impulsado por el
alza de los artículos de recreación, los periódicos, los libros,
los artículos de papelería, y los equipos y accesorios
fotográficos y audiovisuales.
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