|
El presidente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela
(CTV), Carlos Ortega, manifestó que todos los sectores de la
sociedad civil deben acompañar a la central obrera en una acción
extrema como una huelga nacional.
En el marco del foro Perspectivas Económicas 2002, organizado
por la Cámara Venezolano-Americana de Comercio e Industria (Venamcham),
el dirigente sindical indicó que ante la crisis del país, la
constante de este año será la conflictividad; por tal razón, las
acciones que se deben tomar requieren de mucha responsabilidad y
cuidado para evitar la confrontación violenta.
“Muestra de esa disposición hacia una salida pacífica fue la
marcha de la unidad de este miércoles, cuyos organizadores
cuidaron mucho que la protesta se diera en un ambiente de gran
civismo”, destacó.
El Consejo Nacional de Trabajadores de la CTV aprobó el martes
pasado el cronograma de acciones inmediatas para exigirle al
Gobierno un cambio de rumbo y salir de la crisis.
Ortega dijo que luego de cumplida esta programación y si no hay
una respuesta del Ejecutivo, en el seno de la confederación
existe la disposición de realizar paros de 24 y 48 horas; sin
embargo, la huelga nacional requiere del respaldo de los otros
sectores de la sociedad civil. La agenda de la CTV contempla
entre lo que queda de enero y el 18 de febrero próximo, la
introducción de 2.000 pliegos conciliatorios en las inspectorías
del trabajo, requerimiento de la Ley Orgánica del Trabajo para
que los trabajadores puedan adelantar acciones conflictivas.
Entre los motivos para la introducción de los pliegos figuran
los reclamos de los trabajadores del Estado –el principal
empleador– por incumplimiento de la contratación colectiva y el
rechazo al Estatuto de la Función Pública, que lesiona a los
empleados públicos.
Contra el estatuto habrá una gran marcha hacia la Asamblea
Nacional el 27 de febrero. Si el Parlamento lo aprueba, los
trabajadores realizarán una concentración en el Tribunal Supremo
de Justicia el 14 de marzo próximo, para introducir un recurso
de nulidad contra el instrumento legal. La negativa de la
ministra del Trabajo, Blancanieve Portocarrero, de convocar a la
comisión tripartita para definir el salario mínimo durante el
mes de enero, como lo establece la Ley del Trabajo, será otra
razón para interponer los pliegos conciliatorios.
Ortega indicó que el 31 de enero se le acaba el plazo legal al
Ejecutivo para reunir a la tripartita, la cual integran la
ministra del Trabajo, Fedecámaras y la central obrera
mayoritaria de los trabajadores, que es la CTV. Pero el Gobierno
no quiere reconocer la legitimidad de la nueva directiva electa
el 25 de octubre pasado.
El dirigente sindical destacó el diálogo bipartito, el cual sí
cuenta con la disposición de los empleadores y los trabajadores
para conversar sobre la reactivación económica, el empleo, el
salario mínimo, la solidaridad productiva con los trabajadores
informales y la capacitación y formación profesional.
|